martes, 11 de junio de 2013

Movekil

No puedo prometerte que todos los días de tu vida vallan a ser alegres. No puedo prometerte que jamás te enfadaras conmigo tampoco puedo prometer que no sufrirás o llorarás algún día. Sólo puedo prometerte que yo estaré ahí, junto a ti, para hacer que sonrías aun en los peores momentos de tu vida. Sólo hay que esperar y dentro de unos años si Dios quiere podré estar físicamente contigo todos los días. Sueño con despertarme todos los días de mi vida a tu lado y poder besarte. Sueño con ver tu sonrisa al entrar o salir de casa. Sueño con ver tu hermoso rostro en un altar lleno de rosas y darte un “Sí, quiero” que resuene en tu corazón todos los días de nuestras vidas. Sueños estúpidos para algunos, nimiedades para otros. ¿Lo son? Independientemente de eso tamaña es mi ansiedad por que lleguen esas dos palabras que desearía darlas hoy mismo pero la fuerza del sino nos obliga a esperar. El amor arraiga fuerte si lo hace y en mí ya salen sus primeras hojas. Lo eres tú, Mikel. Tú eres el objeto de mi amor, de mi alegría y felicidad tal como Patroclo lo fue de Aquiles. No estoy seguro de que sean las mariposas de mi estómago o el flujo de tu amor por mis venas pero jamás pude sentir lo mismo. Noto los latidos de tu corazón, fuertes y llenos de vida en cada uno de tus besos. Tus labios curan mi alma más que cualquier otro remedio. Necesito probarlos una vez más y otra y otra y así consecutivamente todos los días de mi existencia. Jamás pude encontrar a nadie como tú. Jamás encontré un alma tan férrea y resistente que soporte tan bien mi carga al igual que yo espero soportar la tuya. Te amo. Ahora y todos los días de mi vida. Movekil
Te amo. Jasemo y Movekil