sábado, 16 de agosto de 2014

Día tras Día



Día tras día veo en el telediario muerte y pobreza. Un día de otro en pos la noticia es la misma. Bombardeos en Gaza y desahucios en España; recortes en sanidad, educación, despidos, paro, hambre… Todos los días las mismas jodidas noticias. Estoy harto de encender la televisión y que me muestres muerte y vidas destrozadas. Es doloroso; me duele ver el mundo llorar. El planeta, la vida misma está llorando a causa de todo lo que pasa día tras día. ¿Cuántas muertes más debemos observar antes de que los grandes dueños de nuestras vidas hagan algo para ayudar en vez de contar sus piscinas de billetes, oro y zafiros? ¿Debemos morir todos? ¿Es eso lo que queréis? ¿Queréis que demos nuestras vidas para vuestras egoístas e inicuas causas? ¿Queréis vernos a nosotros, los oprimidos, los que somos engañados para creer que tenemos esa lejana idea ya casi olvidada llamada “libertad”, los que luchamos día tras día para conseguir un pedazo de pan que llevarnos a la boca, los que somos desalojados de nuestras propias casas por no tener esa injusta cosa llamada “dinero”, los que creemos que sois justos y que lucháis por nosotros cuando sólo os dedicáis a mirarnos como si fuéramos basura con la que divertiros en vuestros ratos libres, los que de verdad lloramos la pérdida; no… los que de verdad conocemos ese concepto llamado “pérdida”; queréis vernos morir por vosotros? ¿Queréis vernos derramar sangre, sudor y lágrimas por vuestra causa? Pues lo haremos. Daré hasta la última gota de sangre de mi cuerpo por vosotros, mis líderes, mis dioses, mis maestros de ceremonias. Día tras día moriré por vosotros. Una y otra vez moriré si hace falta con tal de preservar vuestro poder, vuestro control sobre todas las vidas de planeta. ¿Es eso lo que queréis? ¿Estaríais conformes si ve vierais morir día tras día como le pasó a Prometeo? No pienso hacerlo. Estoy hasta los cojones de luchar por una causa injusta y falsa. Estoy hasta los cojones de ver la muerte que ocasionáis y que nos vendéis en un paquetito de treinta pulgadas. Yo juro por mi pueblo, por los oprimidos, por los que mueren y los que lloran, por los que pasan hambre y por los que sueñan con un futuro mejor, juro que lucharé, daré hasta mi última gota de sangre, sudor y lágrimas por lograr ese futuro mejor que todos necesitáis. No pienso permitir que todos esos niños que murieron de hambre, de frío o fueron destrozados por una bomba por vuestra culpa hayan muerto en vano. Lo único que espero es que algún día se haga justicia y que vuelva a nosotros esa lejana idea llamada “Libertad”.