Día tras día veo en el telediario
muerte y pobreza. Un día de otro en pos la noticia es la misma. Bombardeos en Gaza
y desahucios en España; recortes en sanidad, educación, despidos, paro, hambre…
Todos los días las mismas jodidas noticias. Estoy harto de encender la
televisión y que me muestres muerte y vidas destrozadas. Es doloroso; me duele
ver el mundo llorar. El planeta, la vida misma está llorando a causa de todo lo
que pasa día tras día. ¿Cuántas muertes más debemos observar antes de que los
grandes dueños de nuestras vidas hagan algo para ayudar en vez de contar sus
piscinas de billetes, oro y zafiros? ¿Debemos morir todos? ¿Es eso lo que queréis?
¿Queréis que demos nuestras vidas para vuestras egoístas e inicuas causas? ¿Queréis
vernos a nosotros, los oprimidos, los que somos engañados para creer que
tenemos esa lejana idea ya casi olvidada llamada “libertad”, los que luchamos día
tras día para conseguir un pedazo de pan que llevarnos a la boca, los que somos
desalojados de nuestras propias casas por no tener esa injusta cosa llamada “dinero”,
los que creemos que sois justos y que lucháis por nosotros cuando sólo os dedicáis
a mirarnos como si fuéramos basura con la que divertiros en vuestros ratos
libres, los que de verdad lloramos la pérdida; no… los que de verdad conocemos ese
concepto llamado “pérdida”; queréis vernos morir por vosotros? ¿Queréis vernos
derramar sangre, sudor y lágrimas por vuestra causa? Pues lo haremos. Daré
hasta la última gota de sangre de mi cuerpo por vosotros, mis líderes, mis
dioses, mis maestros de ceremonias. Día tras día moriré por vosotros. Una y
otra vez moriré si hace falta con tal de preservar vuestro poder, vuestro
control sobre todas las vidas de planeta. ¿Es eso lo que queréis? ¿Estaríais
conformes si ve vierais morir día tras día como le pasó a Prometeo? No pienso
hacerlo. Estoy hasta los cojones de luchar por una causa injusta y falsa. Estoy
hasta los cojones de ver la muerte que ocasionáis y que nos vendéis en un paquetito
de treinta pulgadas. Yo juro por mi pueblo, por los oprimidos, por los que
mueren y los que lloran, por los que pasan hambre y por los que sueñan con un
futuro mejor, juro que lucharé, daré hasta mi última gota de sangre, sudor y lágrimas
por lograr ese futuro mejor que todos necesitáis. No pienso permitir que todos
esos niños que murieron de hambre, de frío o fueron destrozados por una bomba
por vuestra culpa hayan muerto en vano. Lo único que espero es que algún día se
haga justicia y que vuelva a nosotros esa lejana idea llamada “Libertad”.