Diario
de un chico solitario
Por Jose Antonio Mauleón
Chris vivía en Pamplona, tenía catorce años y sufría acoso
escolar. No tenía amigos y nadie lo aceptaba, pero, si os dais cuenta, ¿quién
lo iba a aceptar? Era un friki que no tenia amigos, un friki que como los demás
dicen es ¨ anormal ¨. No le gusta ni un solo deporte y viste como un viejo (más
bien como alguien adulto y muy elegante) unos días, como emo otros y otros como
pijo.
Los demás dicen de él que no sirve para nada y que no
llegará a nada en la vida, pero lo importante es, que ni se han molestado en
conocerlo, no saben cómo es o al menos no tanto como para juzgarlo.
Allí estaba Chris otra vez escapando de unos chicos que
querían pegarle.
— ¡No te
escapes, gilipollas!
— ¡Que me dejéis en paz!
Chris giró la esquina y entró en su edificio. Ya estaba a
salvo. Subió las escaleras hasta el tercer piso y entró en su casa. Allí estaba
su madre, esperándole.
— Hola Chris. ¿Dónde has estado?
— En clase.
— Y, ¿por qué vienes tan tarde?
— Porque… — tardó un poco en
contestar — Porque fui a la biblioteca a estudiar.
— De acuerdo.
Chris se retiró a su habitación y se conectó a Internet
para, como él decía, ¨ Ver cómo la gente no me habla.¨. Aun así, él tenía una
ligera esperanza de encontrar algún día un amigo, pero ese día no llegaría tan
pronto. A la noche, antes de meterse a la cama, escribió en su diario y se
acostó.
El día siguiente comenzó bien, siguió mal y acabó peor. Pero
para Chris lo peor sería la jornada lectiva.
— ¡Eh imbécil! ¿Cuándo te vas a
morir?
— Pués no lo sé. ¡¿Y tú,
gilipollas?! — exclamó —¨ Huy en qué lío me voy a meter.¨ —pensó.
— ¡Te voy a dar semejante ostia
que vas a flipar!
— Ostia qué regalo más bonito.
¿Tú qué eres Santa Luis? — Puede que se arrepintiera de lo dicho pero él era
así — ¨ Ya que estoy lo remato.¨ — pensó.
Luis le dio semejante ostia a Chris que lo dejó en el suelo
sangrando de la nariz.
Los siguientes días pasaron como siempre, entre insultos y
peleas.
Varias semanas después llegó un día en su vida que para él
fue bonito, pero, a la vez, desearía que
no hubiese pasado nunca. En mi opinión perdió demasiado por ese día pero lo
hizo por fines increíblemente buenos.
Ese día comenzó como cualquiera (entre insultos y más
insultos y de postre, por ser él, ración extra). En el recreo vio a alguien que le cambiaría la vida.
Ahí estaba un chico, pero este era diferente a los demás.
Tenía el pelo larguillo, más o menos como Chris, pero en rubio, y los ojos
azules; de esto se dio cuenta más tarde. En ese momento el tiempo se paró para
Chris, el corazón se le aceleró y no fue capaz de hacer caso a los chicos que,
en ese momento, se estaban riendo de él. Esto no lo sé perfectamente. Es más,
casi no sé qué pasó, solo sé que pensó algo como ¨ Ese chico… Está ahí con sus
amigos y, ¿por qué me fijo sólo en él? ¿Qué me pasa? No lo entiendo, estoy
sonriendo viendo sólo su sonrisa. ¿Qué me pasa? ¨. Y esa noche en su diario
escribió.¨ Día 347 Hoy fue un extraño día. Me fijé en un chico, es alto, maomenoj como yo, rubio y me quedé como atontao
sin capacidad de moverme y no sé ke
me pasa ¨ (que conste éste comete faltas aposta, ¿eh?)
Los siguientes días transcurrieron mientras Chris no dejó de
observar a ese chico hasta que se dio cuenta de que estaba enamorado
completamente de él. Se dispuso a hablarle pero le costó (un minuto más o menos
desde el piñón hasta el vejestorio).
— ¨ Ahí está, voy a esperar a que
esté solo. ¿Qué digo? Nunca lo estará. Voy a acercarme y ya se me ocurrirá algo
¨ — Pensó acercándose rápidamente a un kilómetro por hora- ¨ No se me ocurre
nada ¨ — Al acercarse tropezó y cayó al suelo tirando sobre si mismo los libros
que llevaba.
— ¿Estás bien? — Preguntó uno de
los amigos del chico del que Chris estaba enamorado.
— Sí, pero hace muy mal tiempo.
— ¿Mal tiempo?
— ¿Acaso he sido yo el único en
ver el granizo con forma de libros que me ha caído encima?
— Tss qué gracioso. Yo me llamo
Juan y estos son Marcos, Mikel y Sergio
— Yo me llamo Chris. – Dijo con
timidez- ¨ Se llama Mikel. ¡Iiiip! Lo recordaré hasta mi muerte.¨
— Pues encantado Chris, nosotros
somos de 4º ¿Tu también no?
— No, soy de 3º.
— ¿Repites?
— No.
— Pues pareces mayor.
— ¿Sí? Pues nunca me lo han
dicho.
— Yo estoy de acuerdo.
— Y yo también. No pareces de
tercero.
— Es cierto.
— Lo será. – Dijo entre risas- ¨
Wiiiii. Me ha hablado.¨
— Bueno, hora de ir a clase.
Hasta luego, Chris.
— Adiós.
— Adiós, chicos.
— Hasta luego.
— Adiós.
Ese día pasó y no dejó de pensar en Mikel y en todo lo que
sentía. En su diario escribió: ¨ Día 13 No dejo de pensar en él, no sé qué me
pasa. Bueno, sí, estoy perdidamente enamorado de ese chico, pero, ¿cómo puedo
ser gay? Antes no me molaban los chicos, ahora, sólo él. Sólo quiero estar a su
lado, abrazarle y besarle, que me mire a los ojos y poder decirle que le amo.
Deseo profundamente salir con él. Sus ojos son azules y eso me inspira pureza,
y su voz es como la de una sirena, (vamos, en macho, o sea, un sireno) espero
que no tenga cuerpo inferior de pez, jaja. Estoy como una puta cabra. Vale,
bien, si hasta yo lo pienso, ¿los demás cómo no lo van a pensar? Tengo muchas
ganas de estar con él y solo deseo besarle. No dejo de pensar en él. Mikel si
lees esto algún día, sabrás que te amo y que nunca he amado a nadie y gracias a
ti he descubierto que me gustan los chicos y te lo agradezco de todo corazón. ¨
Todos los días Chris, en el recreo, iba a ver a Mikel, pero
un día no estaba. Preguntó a sus amigos y éstos le respondieron que no querían
saber nada más de él porque estaba loco y no se juntaban con locos. En el caso
de Mikel sólo era esquizofrénico y sabía que, si lo buscaba, estaría en el
pasillo cerca de Plástica, por ser el más alejado y vacío. Así que Chris fue al
pasillo de Plástica y se pasó a su lado, sentado en el suelo, casi tres meses.
Todos los días estaba con Mikel. Sin que este se enterase, derramaba alguna
lágrima, y es comprensible. El chico al que amaba estaba solo, sin amigos, se
le había caído el mundo encima. Chris sufrió mucho porque él veía el lado bueno
de la gente, y, como decía ¨ A Mikel le veo lo bueno como el sol cada día al despertar
y mirar por la ventana.¨ Así pasó casi todo enero, febrero y parte de marzo. A
mitades de este mes ya habían hablado tres veces. En la primera Chris le
preguntó qué hacía por la tarde y Mikel respondió ¨ Me gustan las novelas de
misterio sobre todo de terror y ángeles caídos, porque ahora tengo mucho tiempo
para leer.¨ La segunda Chris le dijo que era hora de irse a clase y éste
respondió con un gesto de negación e indiferencia. Y la tercera es la que más
recuerda Chris. En ésta Mikel quiso saber por qué Chris estaba allí con él
apoyándole y Chris le respondió la verdad. Mikel se enfadó mucho con Chris y le
pidió amablemente que no se juntase más con él porque no quería saber nada de
Chris.
Ese día estaba lloviendo desde la mañana y esa noche Chris
se pasó llorando horas.
Días después todos sabían que Chris era gay y hubo mucho
tema de cachondeo. El declive de Chris comenzó, y no era por las burlas de sus
compañeros o porque le dijesen a la cara que querían verle muerto; sino por lo
mal que le trató Mikel. Fue por todo eso junto que empezó a deprimirse y dejar
las clases. Al final llegó un día que no podía más. Estaba en su casa, llorando
por el recuerdo de Mikel por el mal trato de sus compañeros, por que no tenía
amigos y por cuanto sufría por culpa de los demás y llegó a pensar algo
horrible.
¨ ¿Por qué el mundo es tan cruel? ¿Por qué todos me tratan
así? ¿Soy yo o son los demás? Mi vida es horrible no entiendo por que debe ser
así, la vida es muy cruel, la gente, me da asco. ¿Por qué todos se guían por el
dolor y el sufrimiento que causan a los demás? A más sufrimiento más poder y esto
ocasiona más sufrimiento y así sucesivamente. Este mundo me da asco y la gente
es lo peor. Sólo quiero libertad, igualdad y respeto o compañerismo, ¿tan
difícil es? Este mundo ya no tiene remedio y… no merece la pena vivir en él.¨
Entonces Chris fue a la cocina cogió un cuchillo y se lo
puso rozándole la muñeca izquierda, temblando se miró en el espejo y no vio al
Chris de siempre, el inocente y amable, sino a lo que él llamaba un ángel caído
o un alma en pena. Por un momento recordó a Mikel que no había estado con él,
pero seguiría sufriendo el dolor y la humillación de todos sin culpa alguna.
En ese momento, Chris soltó el cuchillo y con una sonrisa
dijo: ¨ La vida no ha acabado todavía. Este mundo se puede salvar, no con uno
solo pero sí con muchos. Los demás no están perdidos pueden salvarse y, por
encima de todo no dejaré que siga habiendo acoso por estupideces como
enfermedades por que sean frikis, gays o por nada semejante. Porque esas
estupideces pueden llevar a algo más serio, y yo soy la prueba, y no aguantaré
el sufrimiento que unos puedan ocasionar a otros, no aguanto el acoso. ¡No lo
consentiré! Este es, ¡el nacimiento del nuevo Christian!¨
Pasaron los días y ya entrado el mes de abril Chris intenta
ayudar a los chicos que sufran bullying de los centros cercanos a Pamplona creando
un grupo de apoyo para adolescentes acosados. Y puedo decir que le salió bien,
incluso una chica fue a ayudarles y Chris se hizo muy amigo de ella. Lo que a
esta chica le sorprendía era qué Chris había creado ese grupo. Según ella no
era tan fácil ayudarles. Él le respondió: ¨ Exacto, no es fácil, es un
reto, por eso es divertido, porque costará trabajo y sé que lo conseguiré.¨
Muchos días Chris iba con Blanca (esta chica, o sea, su
amiga) al cine o a dar una vuelta. Blanca se preocupaba mucho por Chris y, a
veces, le decía cosas para animarle, aunque era imposible que estuviese más
animado. Ella creía que él era una muy buena persona, es más, lo sabía con
certeza y por eso lo admiraba. Le decía cosas como: ¨ Pasa de esa mierda de
gente que te hace lo que te hace, porque sinceramente no se han molestado en
conocerte. Porque tú eres una persona que vales muchísimo y eso no tienes que
olvidarlo nunca. Y me alegro un montón de haber conocido a una persona como tú,
porque chico, tú tienes una fuerza que
no todo el mundo tiene. Has aguantado mil y una putadas que te ha hecho la vida
y sigues, ahí, adelante y con una sonrisa. Y eso es digno de admirar. Eres una
persona increíble.¨
Un día estaban Chris y Blanca hablando y Blanca le dijo que
conocía a alguien que era gay, guapo y listo y le propuso quedar con él al día
siguiente en el parque Yamaguchi de Pamplona. Así lo presentaba. Llegó el día
siguiente y Chris estaba muy nervioso. Por suerte iba Blanca que le ayudaría en
la conversación. Ya en el parque pasaba por delante del planetario una y otra
vez pero nada, no los veía, hasta que, pasando junto a un árbol, alguien
apoyado en él le cogió de la muñeca.
— ¿Eh…? - dijo intentando
soltarse.
— Yo soy Alex el amigo de Blanca.
— ¿Tú eres Alex? – Dijo
mirándolo.
— Sí, yo soy Alex.
Alex era un chico tan alto como Chris, guapo y de pelo
castaño casi rubio y un poco largo, pero no tanto como Mikel. Tenía los ojos
verdes y no era nada fuerte, más bien era normalito. Tras conocerse un poco mejor
vio que tenía dieciséis años que iba a bachiller por la rama humanística y que
era muy majo. Pero Chris seguía muy nervioso y Blanca no aparecía. Le pregunto
a Alex dónde estaba Blanca y éste respondió que no iba a venir. Entonces Chris
siguió con su sonrisa de siempre pero en su mente pensaba: ¨ A ésta la mato y
la descuartizo.¨. Empezaron a hablar y surgió el tema del acoso que sufría.
— Chris sé que sufres acoso.
¿Debe de ser terrible no?
— Sí, lo es pero, voy a cambiarlo.
– dijo con una sonrisa de ánimo.
— Me estoy dando cuenta de que lo
que dice Blanca es cierto, eres una persona increíble, siempre llevas la cabeza
bien alta y no te rindes nunca.
— Lo sé, además sin Blanca
estaría solo, ella también me ayuda.
— No lo estarías me tienes a tu
lado para lo que sea.
— Gracias, tú también eres genial.
En ese momento Alex cogió de la mano a Chris, lo miró a los
ojos y lo beso. Esa sensación fue la mejor de toda su vida. Chris se sintió en
el cielo y con sus alas más fuertes y brillantes que nunca.
Semana y media después Alex y Chris ya estaban saliendo,
aunque Chris no hubiera olvidado completamente a Mikel. Alex lo sabía y
aceptaba.
Se seguían metiendo con Chris y la profesora intentó ayudarlo
expulsando a todos los que se metieran con él, pero quedaba poco de curso y
decidió no hacerlo.
También intentó ayudarle Blanca que le preguntó quién era el
que se metía más con él, y Chris respondió que Luis.
Días después, Blanca dejó de ser su amiga sin ningún motivo.
Eso supuso un gran golpe para Chris, todo estaba cambiando. Finalizó el curso.
Pasó el verano y, a finales, Alex se fue a estudiar a Madrid. No lo volvería a
ver, pero le dejó una carta que explicaba que Blanca desapareció porque Luis
era su primo y tras una discusión familiar le prohibieron ver a Chris. También
le pedía que hiciese algo para cambiar el mundo y ayudar a los acosados porque
sabía que tenía la fuerza para hacerlo.
Pasó septiembre, octubre, noviembre y la mitad de diciembre.
Llegó el aniversario del día en que vio por primera vez a Mikel, que aún seguía
solo.
Allí estaba con una daga en la muñeca recordando todos los
buenos momentos con Blanca, Alex y Mikel; y lo que Blanca le pidió, que ayudase
a los acosados. Esa sería su forma de ayudar. Un corte en la muñeca izquierda y
otro en el cuello, su última palabra fue ¨ Libertad ¨, la daga cayó y ese fue
el final de Christian. Sólo dejó una nota:
¨ Antes de nada quiero deciros que soy feliz, que esto lo he
hecho porque estoy harto de que unos
imbéciles se metan con inocentes sin saber quiénes son. Lo siento por todos a
los que he hecho daño o sea mi familia,
Alex y Blanca. Esto es para hacer reflexionar a las víctimas, a acosadores y a
espectadores. ¿Cuántas muertes más hacen falta para erradicar el bullying? Y
las excusas por la que acosan son estúpidas. A los frikis, les gusta lo que les
gusta y punto. Es su vida y harán lo que quieran. La homofobia también es lo
mismo que ser hetero; pero te gustan los de tu mismo sexo, por lo demás se vive
igual. ¡La vida no debería ser así! Hasta siempre, firmado Chris ¨.
Dos años después nadie lo recordaba. Y yo os quiero decir
que no entiendo el por qué de la gente que no sea capaz de verse igual entre
ellos. Todos somos iguales y nuestras vidas valen lo mismo y nadie lo respeta.
La gente es como es; y una muerte más no les va a importar. Sólo fue uno sin
amigos ni gente que le apoyase, pero el próximo puede ser vuestro primo, amigo
e incluso hijo. Yo conocí mejor que nadie a Christian, y era una persona increíble;
y muy fuerte, que nunca se rindió. Ahora después de leer respondedme, ¿quién
soy yo?
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